El 7 de octubre el subdirector del departamento de Investigación y Proyectos de la Fundación Euroárabe José María González Riera, quien lidera el estudio de ataques hacia lugares de culto en el proyecto VIRTUOUS, explicó los patrones detectados de 1980 a 2025, así como las tendencias en curso y los futuros potenciales riesgos tras la realización de dos exhaustivos análisis cuantitativos y cualitativos. González Riera expuso los resultados coordinados y supervisados por la Fundación Euroárabe en la inauguración oficial de la conferencia de VIRTUOUS en Budapest ante altos dignatarios del gobierno húngaro y del entorno académico de Hungría, así como representantes de la organización de Naciones Unidas.
La Fundación Euroárabe dio a conocer los aspectos más relevantes y prevalentes detectados tras la investigación llevada a cabo entre las 21 entidades de 11 países que conforman el consorcio. Los análisis supervisados por González Riera para las comunidades cristianas, judías y musulmanas supusieron el punto de partida de la aplicación del sistema BIM a la protección de espacios de culto, utilizando una metodología de trabajo colaborativo que preserva la apertura espacial de los lugares de culto y respeta sus funciones principales al tiempo que integra medidas de seguridad actuales en el edificio.
“Aunque se hayan realizado los análisis de estudios de caso para cada comunidad religiosa, los puntos en común detectados son transversales y la adaptación se realiza según las características y recursos de los lugares de culto” José María González Riera (Fundación Euroárabe)
Por su parte, el jefe de la Oficina de Lucha contra el Terrorismo de la Organización de las Naciones Unidas en España Ignacio Ibáñez coincidió con el diagnóstico presentado por la Fundación Euroárabe y resaltó la importancia de que hubiera un contacto continuado entre las autoridades oficiales, las instituciones, los cuerpos de seguridad y las comunidades religiosas para la efectiva prevención de situaciones de riesgo. Ibáñez añadió la importancia de la ciberseguridad pues la filtración de los datos de quienes acuden a los lugares de culto permite el acceso a sus identidades y los sitúa como posibles víctimas de ataques.
“Mantener una relación con las comunidades no solo consiste en que haya comunicación cuando hay una situación de riesgo, también en que se les pregunte a las comunidades qué necesitan y en que se les informe de en qué se les puede ayudar” Ignacio Ibáñez (ONU)
Laboratorios de innovación pública
Durante la conferencia en Budapest la Fundación Euroárabe dinamizó la segunda sesión del laboratorio de innovación pública de las comunidades musulmanas. La primera parte se dedicó a profundizar potenciales amenazas para los lugares de culto, mientras que la segunda parte se focalizó en aprendizajes y estrategias de preparación ante situaciones de crisis y peligro.
En la sesión hubo representantes de la ONU así como del gobierno de Hungría que plantearon posibles vías de dar respaldo institucional a las mismas. En la sesión en común de las comunidades cristianas, judías y musulmanas se contrastó lo indicado por los/as líderes religiosos/as dando paso a la perspectiva de fuerzas de seguridad con representantes de la Policía de Budapest y de la Policía de Chipre, así como expertos en medidas de seguridad tecnológicas.
Debate y futuras líneas de investigación
En las participaciones de expertos/as y fuerzas de seguridad se plantearon cuestiones como cuál era el límite entre prevención y perfilamiento racial a la hora de informar de sospechosos/as, así como de qué modo se podía medir la efectividad de la prevención si su justificación es que no sucedan los ataques, cuestiones que abrieron futuras líneas de investigación al respecto.
En la mesa de debate final, la Fundación Euroárabe junto al resto de socios y socias del consorcio a cargo de los laboratorios de innovación pública de las comunidades cristianas y judías, pusieron en común para profundizar en las mismas qué nuevas cuestiones habían surgido durante las sesiones. En palabras de González Riera, una de las principales fue la tendencia a mantener un perfil bajo por parte de ciertas comunidades musulmanas para no distinguirse del entorno y evitar así convertirse en un objetivo, así como la tipología de los edificios, que dificultan su protección, y la falta de reconocimiento institucional como espacios de culto en algunos países europeos.
Durante el acto de cierre la conclusión fue que el diálogo en la Unión Europea es uno de sus valores de base, así como tener en cuenta que la perspectiva securitaria no es una ciencia exacta, sino que tiene dimensiones psicológicas y es un asunto complejo con bastantes factores. Para ello, el establecimiento de procesos institucionales para situaciones específicas y continuadas en el tiempo es esencial.








