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VIRTUOUS lleva a cabo laboratorios de innovación pública en Budapest para proteger los lugares de culto

El 7 de octubre el subdirector del departamento de Investigación y Proyectos de la Fundación Euroárabe José María González Riera, quien lidera el estudio de ataques hacia lugares de culto en el proyecto VIRTUOUS, explicó los patrones detectados de 1980 a 2025, así como las tendencias en curso y los futuros potenciales riesgos tras la realización de dos exhaustivos análisis cuantitativos y cualitativos. González Riera expuso los resultados coordinados y supervisados por la Fundación Euroárabe en la inauguración oficial de la conferencia de VIRTUOUS en Budapest ante altos dignatarios del gobierno húngaro y del entorno académico de Hungría, así como representantes de la organización de Naciones Unidas.

La Fundación Euroárabe dio a conocer los aspectos más relevantes y prevalentes detectados tras la investigación llevada a cabo entre las 21 entidades de 11 países que conforman el consorcio. Los análisis supervisados por González Riera para las comunidades cristianas, judías y musulmanas supusieron el punto de partida de la aplicación  del sistema BIM a la protección de espacios de culto, utilizando una metodología de trabajo colaborativo que preserva la apertura espacial de los lugares de culto y respeta sus funciones principales al tiempo que integra medidas de seguridad actuales en el edificio.

“Aunque se hayan realizado los análisis de estudios de caso para cada comunidad religiosa, los puntos en común detectados son transversales y la adaptación se realiza según las características y recursos de los lugares de culto” José María González Riera (Fundación Euroárabe)

Por su parte, el jefe de la Oficina de Lucha contra el Terrorismo de la Organización de las Naciones Unidas en España Ignacio Ibáñez coincidió con el diagnóstico presentado por la Fundación Euroárabe y resaltó la importancia de que hubiera un contacto continuado entre las autoridades oficiales, las instituciones, los cuerpos de seguridad y las comunidades religiosas para la efectiva prevención de situaciones de riesgo. Ibáñez añadió la importancia de la ciberseguridad pues la filtración de los datos de quienes acuden a los lugares de culto permite el acceso a sus identidades y los sitúa como posibles víctimas de ataques.

“Mantener una relación con las comunidades no solo consiste en que haya comunicación cuando hay una situación de riesgo, también en que se les pregunte a las comunidades qué necesitan y en que se les informe de en qué se les puede ayudar” Ignacio Ibáñez (ONU)

Laboratorios de innovación pública

Durante la conferencia en Budapest la Fundación Euroárabe dinamizó la segunda sesión del laboratorio de innovación pública de las comunidades musulmanas. La primera parte se dedicó a profundizar potenciales amenazas para los lugares de culto, mientras que la segunda parte se focalizó en aprendizajes y estrategias de preparación ante situaciones de crisis y peligro.

En la sesión hubo representantes de la ONU así como del gobierno de Hungría que plantearon posibles vías de dar respaldo institucional a las mismas. En la sesión en común de las comunidades cristianas, judías y musulmanas se contrastó lo indicado por los/as líderes religiosos/as dando paso a la perspectiva de fuerzas de seguridad con representantes de la Policía de Budapest y de la Policía de Grecia, así como expertos en medidas de seguridad tecnológicas.

Debate y futuras líneas de investigación

En las participaciones de expertos/as y fuerzas de seguridad se plantearon cuestiones como cuál era el límite entre prevención y perfilamiento racial a la hora de informar de sospechosos/as, así como de qué modo se podía medir la efectividad de la prevención si su justificación es que no sucedan los ataques, cuestiones que abrieron futuras líneas de investigación al respecto.

En la mesa de debate final, la Fundación Euroárabe junto al resto de socios y socias del consorcio a cargo de los laboratorios de innovación pública de las comunidades cristianas y judías, pusieron en común para profundizar en las mismas qué nuevas cuestiones habían surgido durante las sesiones. En palabras de González Riera, una de las principales fue la tendencia a mantener un perfil bajo por parte de ciertas comunidades musulmanas para no distinguirse del entorno y evitar así convertirse en un objetivo, así como la tipología de los edificios, que dificultan su protección, y la falta de reconocimiento institucional como espacios de culto en algunos países europeos.

Durante el acto de cierre la conclusión fue que el diálogo en la Unión Europea es uno de sus valores de base, así como tener en cuenta que la perspectiva securitaria no es una ciencia exacta, sino que tiene dimensiones psicológicas y es un asunto complejo con bastantes factores. Para ello, el establecimiento de procesos institucionales para situaciones específicas y continuadas en el tiempo es esencial.

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PARTES-COM ES

Proteger sin silenciar: libertad de expresión y prevención del extremismo en lugares de culto

Los lugares de culto se sustentan en su profundo sentido de hospitalidad, libre de prejuicios. Iglesias, mezquitas, sinagogas y otras instituciones religiosas no sólo son espacios de oración, son lugares de reunión en los que se construye comunidad, se intercambian ideas y se practica la fe sin miedo. Esa misma accesibilidad que los convierte en valiosos para el conjunto de la sociedad, también supone un factor de vulnerabilidad, pues mucho antes de que la hostilidad se traduzca en un ataque físico, las comunidades religiosas suelen ser objeto de discursos de odio, teorías conspirativas, desinformación y/o mensajes extremistas. En el ámbito digital estos relatos se propagan con gran rapidez, reforzando prejuicios y moldeando la percepción de comunidades enteras.

Aunque la libertad de expresión es un derecho fundamental que las sociedades democráticas deben proteger, incluidas las opiniones controvertidas, provocadoras e incluso incómodas, las palabras pueden dañar antes de ser amenazas explícitas y de incitar a la violencia, y la repetición de ciertos relatos normalizan la hostilidad, amplifican los estereotipos existentes y, en algunos casos, fomentan que comunidades religiosas y lugares de culto sean objetivos que atacar.

La cuestión no es dónde termina la libertad de expresión y dónde empieza el discurso ilegal sino, cuándo una opinión refuerza mensajes extremistas o aumenta los riesgos para las comunidades religiosas, y de cómo responder sin por ello menoscabar las libertades y la apertura que caracteriza a los lugares de culto.

¿Cuándo el lenguaje es un asunto de seguridad?

El artículo 11 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea protege la libertad de opinión y la libertad de recibir o comunicar informaciones e ideas. Paralelamente, el artículo 10 protege la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión, lo que incluye el derecho a practicar la religión de manera individual o colectiva, en público o en privado. Estos derechos deben, por tanto, considerarse conjuntamente: proteger el debate abierto debe ir de la mano de proteger la capacidad de las personas para vivir y practicar su fe con libertad. Ello implica también que un discurso controvertido u ofensivo no puede tratarse automáticamente como una amenaza para la seguridad. Las sociedades democráticas necesitan espacio para el desacuerdo político intenso, la crítica de la religión y el debate sobre las instituciones y prácticas religiosas. Criticar una religión no equivale a manifestar hostilidad hacia las personas por su identidad religiosa.

“proteger el debate abierto debe ir de la mano de proteger la capacidad de las personas para vivir y practicar su fe con libertad” Olena Butnyk

Al mismo tiempo, el discurso controvertido, el discurso de odio y la comunicación extremista no son categorías idénticas.

El Consejo de Europa define el discurso de odio como aquellas formas de expresión que incitan, promueven, difunden o justifican el odio, la violencia o la discriminación contra personas o grupos, también por motivos religiosos. Subraya asimismo que las respuestas al discurso de odio deben ser proporcionadas y respetar siempre los derechos humanos.

Sin embargo, los casos más difíciles se sitúan con frecuencia en la zona gris entre la expresión lícita y la incitación directa. Un mensaje no necesita constituir una amenaza explícita para producir efectos dañinos. La reiteración de afirmaciones que presentan a un grupo religioso como peligroso, desleal o incompatible con la sociedad puede reforzar estereotipos y normalizar la hostilidad, aun cuando cada declaración, por separado, siga estando jurídicamente protegida. Lo mismo ocurre con la información engañosa o sacada de contexto que se amplifica, se reformula o se combina una y otra vez con mensajes extremistas existentes.

Esto resulta especialmente relevante en el ámbito digital, donde los contenidos circulan con rapidez y llegan a públicos muy distintos. Una afirmación provocadora en un contexto determinado puede adquirir otro significado dentro de un relato más amplio de amenaza, traición o culpa colectiva. Con el tiempo estos relatos moldean la percepción de comunidades enteras y contribuyen a un entorno en el que la hostilidad se acepta cada vez más a nivel social.

“Con el tiempo estos relatos moldean la percepción de comunidades enteras y contribuyen a un entorno en el que la hostilidad se acepta cada vez más a nivel social.” Olena Butnyk

Para la prevención del extremismo, el reto no consiste solo en identificar contenidos ilegales, sino también en comprender cuándo el discurso empieza a reforzar dinámicas de exclusión, miedo y movilización que pueden aumentar los riesgos para las comunidades religiosas y sus lugares de culto.

Cuando los relatos online dañan en la vida real

Las consecuencias de los relatos hostiles o extremistas no se limitan a los casos en que un contenido online desemboca en un atentado. El daño puede comenzar mucho antes. La hostilidad reiterada, las amenazas y los mensajes deshumanizadores pueden hacer que las personas se sientan inseguras, dejando de expresar su identidad religiosa e incluso evitando los espacios religiosos.

Según la Agencia de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA), el 76 % de las personas judías encuestadas oculta su identidad judía al menos ocasionalmente, y el 34% evita actos o lugares judíos por no sentirse segura en ellos. Algunas personas encuestadas evitan publicar contenidos que las identifiquen como judías o se retiran de los debates online. Por su parte, las personas musulmanas se enfrentan a elevados niveles de discriminación y acoso. Según la FRA, el 27% de personas encuestadas declaró haber sufrido acoso racista en los cinco años anteriores a la encuesta.

“el 27 % de las personas [musulmanas] encuestadas declaró haber sufrido acoso racista” Olena Butnyk

En otros casos los relatos hostiles forman parte de un proceso más amplio de movilización y radicalización. Los disturbios que siguieron al mortal ataque con arma blanca de Southport, en julio de 2024 ilustran con qué rapidez puede ocurrir. Poco después del ataque, circularon vía online afirmaciones falsas que presentaban al sospechoso como un migrante musulmán y, en algunas versiones, como un extremista islamista. En realidad había nacido en Reino Unido, la desinformación fue difundida por la extrema derecha basada en prejuicios antimusulmanes en contra de la inmigración ya existente. La violencia se extendió a varias ciudades británicas y entre sus objetivos hubo mezquitas y otras instituciones musulmanas.

El impacto fue más allá de las agresiones inmediatas. Las comunidades musulmanas manifestaron un mayor temor, algunas mezquitas reforzaron su seguridad, y al menos una cerró temporalmente por las amenazas. Por tanto, los relatos hostiles pueden restringir la apertura incluso sin provocar un acto de violencia: las personas cambian su comportamiento, las instituciones se vuelven más cautas y los espacios abiertos y accesibles se cierran sobre sí mismos.

Un mecanismo distinto es el de la movilización yihadista. En julio de 2016, dos atacantes irrumpieron durante la misa en la iglesia de Saint-Étienne-du-Rouvray, en Francia, tomaron rehenes y asesinaron al sacerdote Jacques Hamel. Las investigaciones revelaron después que los dos hombres habían entrado en contacto a través de Telegram pocos días antes del atentado y que utilizaron comunicaciones cifradas mientras preparaban sus planes.

Southport y Saint-Étienne-du-Rouvray son casos distintos. El primero muestra cómo la desinformación y los prejuicios preexistentes pueden movilizar rápidamente a grupos numerosos, incluidas personas que quizá no pertenezcan a redes extremistas organizadas. El segundo ilustra un proceso de carácter más ideológico, en el que la comunicación digital contribuyó a conectar y movilizar a personas ya integradas en un entorno yihadista. Sin embargo, ambos ponen de manifiesto una misma idea de fondo: los mensajes y la comunicación online pueden alterar el entorno de seguridad de las comunidades religiosas y de sus lugares de culto mucho antes, y mucho más allá, de un único ataque físico.

Proteger sin silenciar

Si los relatos dañinos pueden generar miedo, reforzar prejuicios y, en algunos casos, movilizar, la pregunta inevitable es: ¿por dónde debe empezar la prevención?

Algunas formas de expresión traspasan los límites legales, como las amenazas directas o la incitación a la violencia. Otras son ofensivas, engañosas o dañinas sin superar el umbral que justificaría restringirlas. El Consejo de Europa distingue varios niveles de gravedad del discurso de odio y subraya que las respuestas deben ser proporcionadas a la gravedad y al contexto de la expresión. No toda declaración dañina requiere una prohibición legal.

Precisamente en esto reside la dificultad de la prevención. Cuando aparece una amenaza directa es posible que un relato hostil ya haya circulado ampliamente. La información falsa o engañosa puede repetirse, reformularse y combinarse con prejuicios existentes hasta adquirir un significado que excede la declaración original. Al mismo tiempo, responder de manera demasiado amplia entraña el riesgo de tratar como amenazas para la seguridad opiniones controvertidas o expresiones religiosas y políticas legítimas.

La prevención no puede consistir solo en censura. La comunicación oportuna y fiable es igual de importante. La experiencia posterior al ataque de Southport ofrece una lección relevante sobre ello. Una investigación del Centro de Tecnologías Emergentes y Seguridad comparó la respuesta a la crisis de Southport con la de un incidente de seguridad posterior en Liverpool. La conclusión fue que los retrasos y las lagunas de información posibilitan la propagación de rumores y de relatos dañinos. En situaciones que se desarrollan con rapidez, el silencio no es neutral: cuando falta información fiable, la desinformación y los actores extremistas pueden ocupar ese vacío.

“el 27 % de las personas [musulmanas] encuestadas declaró haber sufrido acoso racista” Olena Butnyk

Esto no significa que las autoridades deban difundir información no verificada ni responder a cada rumor, sino que la comunicación en situaciones de crisis debe garantizar rigor y rapidez antes de que las especulaciones ganen tracción, ofreciendo respuestas que desmontan los mensajes de odio con argumentos y mensajes alternativos, así como educando en la interpretación crítica del contenido que circula en medios y redes sociales. A ello se le suma la cooperación con la sociedad civil y con las comunidades afectadas, sobre todo cuando las expresiones dañinas se mantienen dentro de lo permitido a nivel legal.

“la comunicación en situaciones de crisis debe garantizar rigor y rapidez antes de que las especulaciones ganen tracción” Olena Butnyk

El desafío es, pues, doble. Una intervención insuficiente puede permitir que la hostilidad y la desinformación se intensifiquen, pero una intervención desproporcionada puede socavar la libertad de expresión y abordar como un problema de seguridad lo que es un debate legítimo. Una prevención eficaz del extremismo se ejecuta entre ambos riesgos: actuar con suficiente antelación para reducir el daño y hacerlo de forma proporcionada, anclada en los derechos fundamentales.

De la protección a la resiliencia: PARTESS-COM

De todo lo anterior se comprende mejor el contexto de por qué la protección de los lugares de culto no puede reducirse a medidas de seguridad física ni a respuestas frente a contenidos ilegales. La prevención exige que las comunidades puedan reconocer riesgos emergentes, acceder a información fiable, intercambiar experiencias y cooperar con los actores públicos y de la sociedad civil pertinentes. Fortalecer estas habilidades prepara ante mensajes hostiles y riesgos de seguridad cambiantes sin menoscabar la hospitalidad sin prejuicios característica de los lugares de culto.

PARTESS-COM, financiado por la Unión Europea, aspira a reforzar la seguridad y la resiliencia de las comunidades religiosas con enfoques participativos, formación en estas habilidades, acciones de sensibilización y de cooperación entre comunidades religiosas y agentes de seguridad, así como de la sociedad civil. ‘Faith Guardian’ está diseñada para facilitar el acceso a recursos de seguridad, informar de incidentes y contar con el apoyo entre profesionales. La app ayuda a las comunidades a compartir experiencias, reconocer riesgos emergentes y responder con más eficacia a las amenazas, desinformación y mensajes extremistas.

“‘Faith Guardian’ está diseñada para facilitar el acceso a recursos de seguridad, reportar incidentes y contar con el apoyo entre profesionales” Olena Butnyk

La meta no es convertir los lugares de culto en espacios cerrados o blindados. La prevención debe permitir que las comunidades religiosas sigan siendo abiertas a la vez que prepararlas para identificar posibles riesgos y cómo responder a estos. Esto es: la resiliencia supone proteger no solo los edificios y a las personas, sino también salvaguardar la apertura propia de los lugares de culto y de sus funciones religiosas y sociales.

Olena Butnyk, BA, es asistente de investigación estudiantil en el Instituto Austriaco de Asuntos Internacionales (oiip) y trabaja en el proyecto europeo PARTESS-COM. Estudió Ciencias Políticas e Historia en la Universidad de Heidelberg y en Sciences Po París, y actualmente cursa un máster en la Universidad de Viena. Su investigación se centra en la seguridad internacional, los estudios de paz y conflictos y la democratización en la región postsoviética.

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ECLIPSE ES Noticias Proyectos

Taller en línea del proyecto ECLIPSE sobre el discurso de odio y la mis/desinformación

La Fundación Euroárabe organiza un taller en línea, enmarcado en la Tarea 6.1 del proyecto europeo ECLIPSE (Horizonte Europa). Reunirá a unos 20 socios y usuarios finales: cuerpos policiales, organizaciones de la sociedad civil, organismos internacionales y personas expertas del ámbito académico y técnico.

El objetivo es co-crear materiales educativos prácticos sobre el discurso de odio y la mis/desinformación, tanto en línea como fuera de ella. Durante la sesión, las personas participantes:

✅ Compartirán tendencias actuales, retos y buenas prácticas

✅ Revisarán los objetivos de aprendizaje y las competencias prioritarias, desde la alfabetización mediática y digital hasta el pensamiento crítico y los derechos humanos

✅ Propondrán contenidos, casos prácticos, escenarios y ejercicios

✅ Vincularán los materiales con el Toolbox de ECLIPSE, la gamificación, el storytelling digital y los futuros entornos de realidad aumentada y extendida (AR/XR)

Sus aportaciones alimentarán directamente el Entregable D6.1 (Materiales educativos y de aprendizaje) y los talleres de formación previstos en la T6.2.

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EUKH ES Noticias Proyectos RADICALIZACION ES

Formando a profesionales de primera línea en la prevención de la radicalización de menores y jóvenes

La Fundación Euroárabe ha celebrado este viernes la fase presencial del segundo grupo del Curso de formación en prevención de la radicalización, dirigido a profesionales del Ayuntamiento de Granada que trabajan con menores y jóvenes, así como con colectivos vulnerables a los factores de riesgo de radicalización y extremismo violento.

La iniciativa responde a los crecientes procesos de polarización social y al auge de grupos extremistas violentos de distinta índole. En este contexto, la radicalización de menores y jóvenes, ya sea en torno a ideologías políticas, creencias religiosas u otras problemáticas, es un fenómeno cada vez más preocupante. Aunque no existe un prototipo único de radicalización, la infancia y la adolescencia son etapas de especial vulnerabilidad a la captación o el adoctrinamiento. Por eso mismo, son también el momento idóneo para construir barreras que protejan frente a estos riesgos, y en ello los profesionales de primera línea desempeñan un papel determinante.

El curso, desarrollado a partir del proyecto ARMOUR y basado en la investigación empírica y en la práctica de la prevención, ofrece a los participantes herramientas útiles para incorporar la prevención en su trabajo cotidiano. El proyecto ha estudiado y desarrollado siete series de habilidades y competencias capaces de generar y consolidar factores protectores y de resiliencia. Para trabajarlas se han diseñado, probado y validado talleres denominados laboratorios experimentales, que los profesionales podrán llevar a cabo con menores y jóvenes una vez completada la formación.

Una formación en dos fases

La formación, de 30 horas, tiene carácter mixto, con una fase presencial en la que se abordan tres bloques: la radicalización y el extremismo violento (conceptos, factores de riesgo y protección, modelos explicativos); la prevención de la radicalización (planes y estrategias, enfoque multinivel y multiagencia, programas de fortalecimiento de la resiliencia); y la identificación de los procesos de radicalización (características de la radicalización de menores, indicadores y señales de alerta, con trabajo práctico en estudios de caso).

Por último, una segunda fase online en el aula virtual de la Fundación Euroárabe centrada en los modelos de intervención con menores, los enfoques preventivos psicosociales, el desarrollo de competencias individuales, psicosociales e institucionales, las metodologías de fortalecimiento de la resiliencia y el diseño de talleres de trabajo con menores y jóvenes.

Un equipo docente con experiencia en prevención de la radicalización

La formación ha estado impartida por Javier Ruipérez Canales, director del departamento de Proyectos e Investigación de la Euroárabe donde, además, es investigador principal del área de Prevención de la Radicalización y el Extremismo Violento. Es, asimismo, director de Comunicación Estratégica del Centro de Conocimiento de la UE sobre Prevención de la Radicalización de la Comisión Europea.

Le ha acompañado Daniel F. Pérez García, investigador y coordinador de proyectos de la Fundación. Su trabajo se centra en la investigación y la coordinación de equipos de proyectos financiados por la UE en el ámbito de la prevención de la radicalización y el extremismo violento. Además, es investigador y experto en comunicación estratégica en el Centro de Conocimiento de la UE sobre Prevención de la Radicalización.

Completa el equipo Eva Jiménez González, doctora en Psicología y psicóloga forense, con una amplia trayectoria internacional en el ámbito de la radicalización y el terrorismo. Es Team Leader de la Unión Europea y Senior Key Expert en Radicalización y Terrorismo para la Comisión Europea, el Consejo de Europa y las Naciones Unidas.

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VANGUARD

La Fundación Euroárabe diseña una campaña de prevención para adolescentes en el proyecto VANGUARD

La Fundación Euroárabelidera la campaña de concienciación y divulgación del videojuego ‘Red Flag’ diseñando una acción clave en impulsar el impacto pedagógico y el grado de incidencia sociocomunitaria dirigida a jóvenes y adolescentes como potenciales víctimas de redes de trata de personas, tanto online como en físico. Para ello, cuenta con la colaboración con la psicóloga Isabel Duque, una profesional que emplea los códigos virtuales y lenguajes interactivos en los espacios digitales que los menores utilizan a diario.

El diseño de la campaña se inició a principios de año y culminó a finales de septiembre. Consistió en la localización de perfiles y evaluarlos bajo rigurosos requisitos de adecuación, dada la alta sensibilidad de la temática y del público objetivo al que se dirige: menores de edad y su entorno de apoyo más cercano. Entre los criterios figuraron una presencia significativa en redes sociales valorada no solo por el número de seguidores, sino también por el tamaño y las características de sus comunidades digitales, es decir, por el perfil de usuarios y usuarias que confían en el criterio de quien divulga. Además, los perfiles centrar sus contenidos en la justicia social (al tratarse de trata de tráfico de personas), la perspectiva de género (porque el método ‘lover boy’ y sus víctimas son mujeres) y la educación de menores, al ser una acción gratuita de servicio público.

Tras varios meses de labor de contactos con distintas profesionales, y siempre en coordinación y supervisión de la Fundación Euroárabe, y de la mano de la asociación alemana especializada en combatir la trata de personas Gemeinsam gegen Menschenhandel e.V. (GGMH), la primera fase de diseño de la campaña de prevención para adolescentes finalizó cuando Isabel Duque, psicóloga más conocida como ‘La Psicowoman’, aceptó colaborar con la Fundación. Duque posee una trayectoria de más de dos décadas, impartiendo conferencias, facilitando talleres y teniendo una proactiva presencia y actividad online en varias plataformas digitales, entre ellas TikTok e Instagram de uso generalizado entre adolescentes. Es además autora de varios libros de divulgación sobre educación emocional y prevención, y centra su labor en encuentros presenciales que se imparten en colegios e institutos de toda España.

Por último, como refuerzo de la campaña de ‘Red Flag’, un juego serio contra la captación de menores en redes sociales y en su vida cotidiana, que sigue en marcha, la colaboración con Isabel Duque tuvo lugar los días lunes 28 y miércoles 30 de octubre. Obtuvo más de 200 ‘me gusta’, más de 9.200 visualizaciones en tres días (cifra que sigue en aumento) y un alcance potencial de cerca de 82.000 seguidores.

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data quality Noticias Proyectos

Evento final DATA EQUALITY: «Cerrando la brecha de la discriminación algorítmica»

El pasado 23 de septiembre se celebró en Atenas el evento final del DATA EQUALITY, reuniendo al consorcio del proyecto del cual ha formado parte la Fundación Euroárabe, así como a representantes del poder judicial, las fuerzas y cuerpos de seguridad, las administraciones públicas, el ámbito académico y la sociedad civil para debatir cómo pueden utilizarse las herramientas basados en datos e inteligencia artificial protegiendo al mismo tiempo los derechos fundamentales y la igualdad. Por parte de la Euroárabe participó la investigadora Paula Cano.

El acto se inauguró con los saludos institucionales de Beatrice Sperotto, representante del Tribunal de Apelación de Venecia, y continuó con una sesión dedicada a la igualdad de datos, los derechos fundamentales y los retos europeos. Los debates abordaron el juicio justo y la igualdad de armas en los procedimientos basados en datos, los riesgos procesales en la obtención y el análisis de datos, incluido el caso Europol, y la fragmentación de los datos como posible fuente de discriminación en el contexto de las Decisiones Marco de la UE sobre cooperación judicial. La segunda sesión presentó los principales resultados del proyecto, incluidas las lecciones extraídas de las actividades de formación en cascada y un ejercicio del Test de Asociación Implícita (IAT) dirigido por KMOP y Headway, centrado en la identificación y el abordaje de los sesgos.

La tercera sesión se centró en las aplicaciones prácticas, con intervenciones de especialistas sobre la gestión jurídica de las herramientas basadas en IA en las investigaciones. En ella se presentó también el proyecto EXIS, financiado por la UE, «Capacitar a los agentes de policía para combatir la discriminación y responder eficazmente a los delitos contra las personas LGBTIQ+», que ilustra enfoques complementarios para afrontar la discriminación en el ámbito policial.

La sesión final se dedicó al futuro de la cooperación judicial en la era de los macrodatos y la prueba electrónica (e-evidence). Las personas expertas debatieron cómo identificar y corregir los errores de los algoritmos en contextos judiciales, incluido el papel de los modelos de lenguaje grandes y pequeños. El acto concluyó con un turno de preguntas y unas palabras de clausura sobre cómo pueden contribuir los resultados y las herramientas del proyecto a futuras acciones en favor de la igualdad de datos y la no discriminación.


DATA EQUALITY (Datos digitales para identificar, prevenir y combatir la discriminación interseccional en entornos «fídgitales» basados en IA) es un proyecto financiado por la Comisión Europea en el marco del Programa Ciudadanos, Igualdad, Derechos y Valores (CERV), que dio comienzo en septiembre de 2024 y su objetivo ha sido analizar cómo los datos y las herramientas basadas en inteligencia artificial pueden tanto revelar como reproducir la discriminación, al tiempo que apoyan a los profesionales en la identificación y el abordaje de estos riesgos.

La Fundación Euroárabe ha sido la responsable de evaluar, a escala europea y en los cuatro países del consorcio, las metodologías actuales de recopilación, gestión, análisis e intercambio de datos sobre discriminación, así como los mecanismos para evitar sesgos en las herramientas de IA y OSINT, para lo cual realizó múltiples entrevistas semiestructuradas en línea a profesionales de las fuerzas y cuerpos de seguridad y de la sociedad civil, la mitad de ellos del sur de Europa.