El pasado 24 de junio, la investigadora Karen Hough, en representación de la Fundación Euroárabe de Altos Estudios, presentó las conclusiones del análisis de inteligencia del Proyecto VANGUARD sobre trata de seres humanos ante los dieciséis expertos independientes del GRETA (Grupo de Expertos en la Lucha contra la Trata de Seres Humanos). Este órgano del Consejo de Europa es el responsable de evaluar la aplicación del Convenio sobre la materia en Estrasburgo.
Esta presentación se enmarca en la contribución del proyecto para avanzar hacia respuestas contra la trata guiadas por la inteligencia en toda Europa. A partir de una investigación multidisciplinar, el análisis examinó las dinámicas emergentes de la trata, la adaptación del crimen organizado y los cambiantes patrones de explotación. Las conclusiones proporcionan una base de evidencia estratégica para informar el desarrollo de políticas, la toma de decisiones operativas, la identificación de víctimas y el despliegue responsable de herramientas tecnológicas avanzadas para apoyar la prevención, detección y desarticulación de las redes de trata en contextos nacionales y transnacionales.
Un eje central de la presentación fue el valor epistemológico y operativo de la experiencia de los supervivientes dentro de las respuestas a la trata de seres humanos guiadas por la inteligencia. En lugar de posicionar a las personas supervivientes únicamente como receptoras de protección y asistencia, el análisis los reconoció como depositarios críticos de conocimiento, cuya experiencia vivida genera formas únicas de inteligencia que a menudo resultan inaccesibles a través de los métodos de investigación convencionales.
Las perspectivas informadas por los supervivientes aportan información valiosa sobre los mecanismos de captación, el control coercitivo, las vías de explotación, las barreras para la denuncia y las respuestas institucionales, fortaleciendo la inteligencia tanto estratégica como operativa. La presentación argumentó además que la experiencia de los supervivientes debe integrarse no solo en la política y la práctica operativa, sino también en el diseño y el seguimiento de las tecnologías destinadas a combatir la trata de seres humanos.
El debate posterior con el GRETA subrayó la importancia de la colaboración interdisciplinaria entre profesionales de la inteligencia, investigadores, supervivientes, fuerzas del orden, sociedad civil y desarrolladores tecnológicos. La integración de estas perspectivas puede reforzar la identificación temprana de las víctimas, mejorar la recopilación y el análisis de inteligencia, apoyar la innovación tecnológica responsable y optimizar la desarticulación de las redes de trata organizada, promoviendo al mismo tiempo la recuperación sostenible y la resiliencia de los supervivientes.
Aumenta el nivel de trata de seres humanos con fines de criminalidad forzada en Europa
En el último informe anual, el GRETA expresa su preocupación por el aumento de la trata de personas con fines de criminalidad forzada, instando a los Estados miembros de la Unión Europea a intensificar la identificación de las víctimas y a aplicar de manera efectiva el principio de no sanción. El informe, que repasa los avances en la aplicación del Convenio del Consejo de Europa sobre la lucha contra la trata de seres humanos, destaca que cada vez se explotan más las vulnerabilidades de las personas para obligarlas a cometer delitos, que van desde el hurto y la mendicidad forzada hasta el cultivo de cannabis, el tráfico de drogas y el fraude financiero en línea.
Las víctimas suelen ser captadas mediante falsas ofertas de empleo en redes sociales y plataformas de internet, siendo los menores de edad y las personas en situaciones de extrema exclusión social o precariedad migratoria los grupos más afectados. El informe enfatiza que muchas de estas víctimas no son identificadas como tales por las autoridades policiales y judiciales, lo que provoca que terminen siendo detenidas, procesadas y condenadas por los delitos que fueron obligadas a cometer bajo coacción, en lugar de recibir la protección y asistencia a la que tienen derecho según el Convenio del Consejo de Europa sobre la lucha contra la trata de seres humanos.

