La Fundación Euroárabe forma parte como entidad investigadora del proyecto Partess-com para la protección de los lugares de culto, formando a los líderes religiosos, la sociedad civil y las entidades públicas. Una labor que no se limita a un solo país y religión, sino que se lleva a cabo en todos los países colaboradores del proyecto de investigación europeo, poniendo en práctica la interreligiosidad como un principio que beneficia a la sociedad.
En este contexto, el pasado 15 de mayo la Euroárabe llevó a cabo una formación a líderes y comunidades religiosas en Sofía. En concreto, la Asociación Bridges Interfaith actuó como entidad anfitriona y socia; también se contó con profesionales especialistas de Enhancing Faith Institutions, organización irlandesa con una amplia trayectoria en el ámbito de la seguridad y la protección de instituciones religiosas.



Shaukat Warraich, director de EFI, y Kaashif A., consultor sénior de la organización, estuvieron a cargo de la formación, además de Yoana Barakova, representante del Center for the Study of Democracy, quien aportó la perspectiva balcánica y ejerció como referente búlgaro dentro del equipo formador.
A la jornada acudieron 19 participantes de Sofía, Plovdiv, Varna, Burgas y Bratislava, así como representantes de comunidades religiosas, instituciones públicas y organizaciones de la sociedad civil. En particular, miembros de la Iglesia Apostólica Armenia, la EPC St. John, la Diócesis Católica Romana de Sofía-Plovdiv, la Iglesia Unida de Dios “Blagovestie”, diversas iglesias protestantes y la Oficina del Gran Muftí.
También acudieron representantes de la Dirección de Policía de Sofía, de la Academia del Ministerio del Interior, activistas independientes y especialistas en derechos humanos, así como representantes académicos de la Facultad de Teología de la Universidad de Trnava (Eslovaquia).
Objetivos de la formación
Las personas asistentes aprendieron buenas prácticas para la cooperación institucional y para prevenir y saber responder ante situaciones de riesgo en seguridad, así como protocolos de detección de vulnerabilidades en lugares de culto desde una perspectiva práctica de colaboración ciudadana y ajustada a la realidad de los recursos disponibles en las comunidades religiosas.
Se hizo especial hincapié en la importancia de la colaboración entre instituciones públicas, comunidades religiosas y sociedad civil entre las distintas religiones que asistieron a la formación.

