A medida que el discurso de odio y la manipulación digital se generalizan, las normativas tradicionales ya no son suficientes. Descubre por qué la educación, la alfabetización mediática y las estrategias de primera línea de la sociedad civil se han convertido en nuestras herramientas más potentes para construir resiliencia digital a largo plazo.
Artículo de publicado originalmente en inglés: https://www.eclipsehorizon.eu/educating-against-hate-speech-and-disinformation-challenges-and-approaches/
El auge de la polarización política y de la amplificación algorítmica ha normalizado las narrativas discriminatorias tanto en línea como fuera de ella, dando forma al debate público contemporáneo y a las interacciones sociales. Este artículo explora cómo las instituciones y redes internacionales y europeas están virando hacia marcos educativos —como el prebunking (anticipación a la desinformación) y el pensamiento crítico— para empoderar a los ciudadanos y a los profesionales de primera línea frente a los efectos tóxicos del odio y la desinformación en la red.
El discurso de odio se está introduciendo cada vez más en la corriente principal y se está convirtiendo en un reto creciente en muchas sociedades contemporáneas [1]. Si bien las plataformas de redes sociales desempeñan un papel central en la amplificación de estas narrativas, fenómenos más amplios como la polarización política, la radicalización del discurso público y el auge de los movimientos populistas también han contribuido a su normalización [2]. En consecuencia, abordar el discurso de odio requiere enfoques que vayan más allá de la regulación legal y la moderación de contenidos. Las organizaciones internacionales, las instituciones europeas y los actores de la sociedad civil han reconocido cada vez más que las medidas legales y punitivas por sí solas son insuficientes para abordar un fenómeno profundamente arraigado en actitudes culturales, dinámicas emocionales y prácticas de comunicación social y digital. En este contexto, la educación ha surgido progresivamente como un elemento fundamental para sensibilizar, cuestionar los prejuicios y fomentar la resiliencia frente a la discriminación y el discurso de odio [3]. En lugar de centrarse exclusivamente en sancionar conductas, las estrategias educativas buscan fortalecer la alfabetización mediática, el pensamiento crítico, la empatía y la participación democrática en los entornos digitales.
Por qué importa la educación
Muchos organismos europeos, como el Consejo de Europa —el cual ha desarrollado manuales educativos clave sobre el tema, entre ellos Bookmarks: A Manual for Combating Hate Speech Online through Human Rights Education [4]—, destacan cada vez más la educación como una estrategia a largo plazo que depende en gran medida de la formación de profesionales que trabajan directamente con comunidades vulnerables y cuestiones digitales, tales como ONG, cuerpos de seguridad, organizaciones de la sociedad civil y otros agentes. Estos actores desempeñan un papel clave a la hora de identificar las narrativas discriminatorias vinculadas al discurso de odio y la desinformación, así como en la construcción de resiliencia frente a ellas, especialmente entre aquellos usuarios que no siempre poseen las herramientas críticas suficientes para evaluar la información en línea.
Sesgos y desafíos en los enfoques educativos
A pesar de su creciente importancia, la educación no está exenta de tensiones y limitaciones. Los programas educativos pueden tener dificultades para distinguir entre los discursos discriminatorios dañinos y las opiniones controvertidas que aún forman parte del debate público legítimo. Las percepciones de sesgo ideológico también generan retos para los educadores y profesionales, quienes deben fomentar la reflexión crítica sin contribuir a la polarización o a la censura. La rápida evolución de la comunicación digital desafía constantemente las respuestas educativas. El discurso de odio en línea aparece cada vez más a través de lenguaje codificado, humor, memes y narrativas amplificadas algorítmicamente que evolucionan más rápido que los modelos educativos tradicionales.
Enfoques para educar sobre el discurso de odio y la desinformación
Entre los esfuerzos existentes para introducir formación sobre el discurso de odio y la desinformación, la mayoría de los analizados se centran en las escuelas y el profesorado, los agentes de las fuerzas del orden y las organizaciones de la sociedad civil. Además, algunos contenidos y estrategias pedagógicas parecen solaparse en programas dirigidos a distintos usuarios finales, lo que sugiere que ciertos materiales diseñados originalmente para las escuelas podrían adaptarse potencialmente a otros públicos.
Al analizar el ámbito europeo en términos de estándares internacionales, la UNESCO desempeña un papel fundamental al proporcionar directrices internacionales sobre cómo abordar el discurso de odio a través de la educación. Aunque están dirigidas principalmente a los responsables políticos, subrayan la importancia de abordar las desigualdades, mejorar las habilidades sociales y emocionales, promover actitudes inclusivas, fomentar las competencias de alfabetización mediática e informacional y ciudadanía digital, y mejorar las habilidades de pensamiento crítico [5]. La Comisión Europea también cuenta con conjuntos de herramientas y directrices diseñados específicamente para educadores. Estos recursos ofrecen definiciones sobre el discurso de odio y diversas formas de discriminación, explican sus causas fundamentales y sugieren actividades para interiorizar estos conceptos y explorar formas de contrarrestarlos. Se centran principalmente en la alfabetización y el análisis mediático, así como en el aprendizaje social y emocional [6].
Asimismo, se han desarrollado distintas iniciativas para introducir la formación sobre el discurso de odio en los programas de capacitación nacionales: se trata principalmente de directrices dirigidas a los responsables políticos que abogan por la inclusión de definiciones claras para las fuerzas de seguridad y el desarrollo de formación interdisciplinaria [7].
Las organizaciones y redes de verificación de datos (fact-checking) que operan a escala europea desempeñan un papel crucial en este discurso educativo. De hecho, estas organizaciones cuyo objetivo es comprobar la veracidad de la información también ofrecen y coordinan formación para que las personas puedan comprobar por sí mismas y aprender cómo funciona la manipulación. El Observatorio Europeo de Medios Digitales (EDMO), una red que coordina a las organizaciones de verificación de datos, ofrece una amplia gama de cursos y directrices tanto para usuarios finales de la sociedad civil como para periodistas, educadores y responsables políticos. Abordan la formación educativa de diferentes maneras aprovechando diversos recursos, siendo los principales el prebunking (anticipación), el debunking(verificación de datos), la formación en alfabetización mediática y la reformulación de la información (information reframing).
Pagella Politica y Facta, dos organizaciones de verificación de datos con sede en Italia, se centran en cursos destinados a educar a la ciudadanía, al tiempo que colaboran en la educación escolar. Su enfoque global se centra en iniciativas de base (grassroot efforts), enfocándose en construir resistencia pública frente a la desinformación y el discurso de odio, educar a la población en alfabetización mediática, verificación de datos adecuada, difusión de información correcta y creación de contranarrativas [8]. De forma similar, Maldita en España no solo ofrece cursos para educar al público general, sino que también ha desarrollado manuales y directrices para formar a otras organizaciones de verificación de datos y entidades de la sociedad civil [9].
Las organizaciones de verificación de datos mencionadas también se asocian con otras entidades —como universidades, sociedad civil, iniciativas privadas e instituciones públicas— para contribuir conjuntamente a proyectos de mayor envergadura centrados en desarrollar estrategias innovadoras para contrarrestar el discurso de odio y la desinformación sin perder de vista el componente educativo. Estas iniciativas ofrecen módulos o incluyen un «kit de herramientas educativas» diseñado específicamente para profesores, educadores que trabajan en ONG y organizaciones de la sociedad civil. Algunos de estos kits contienen definiciones precisas y consensuadas, formación en alfabetización mediática, guías prácticas sobre verificación de datos y «lectura lateral», entrenamiento sobre cómo responder al discurso de odio, así como actividades propuestas para interiorizar los conocimientos adquiridos. Un buen ejemplo de esto es Hatedemics [10], respaldado por la Unión Europea y con la participación directa de organizaciones europeas de verificación de datos y de la sociedad civil.
En general, todas estas iniciativas buscan reforzar el papel de la sociedad civil como colaboradora clave en la prevención del discurso de odio y proporcionar herramientas al público en general, en particular a los jóvenes, para comprender cómo opera la desinformación y el impacto de las narrativas dañinas en la sociedad. Los principales temas impartidos son el prebunking, la alfabetización mediática, la educación emocional, la verificación de datos y la creación de contranarrativas. Se ha señalado que el prebunking —al generar resistencia ante futuras desinformaciones— y las contranarrativas —al ofrecer un contraste directo a dicha desinformación— son particularmente eficaces [11], presentándose como métodos preventivos ligeramente más comunes.
En definitiva, la resiliencia digital y la educación en derechos humanos siguen siendo esenciales para hacer frente al efecto nocivo que el discurso de odio ejerce sobre las sociedades. Si bien es necesario seguir apoyando a las organizaciones de la sociedad civil y a los profesionales de primera línea en este sentido, las figuras políticas también deben contribuir a no normalizar el odio mediante discursos que fomenten la violencia y la intolerancia, con el fin de no socavar todos estos esfuerzos vitales.
Nota: Este artículo se basa en el entregable D2.1 del proyecto ECLIPSE titulado «Definición y metodologías».
Autoras: Ines Halifa Elidrissi y Violeta Padín Luc (Fundación Euroárabe)
Referencias
[1] Office of the United Nations High Commissioner for Human Rights (OHCHR). (n.d.). Hate speech. United Nations Human Rights. Available at:
[2] UNESCO. (2023). Addressing hate speech through education: A guide for policy makers. Available at:
[3] European School Education Platform. (2024, March 21). Fighting racism, intolerance and prejudice starts with education. European Commission. Available at:
[4] Council of Europe. (2020). Bookmarks: A manual for combating hate speech online through human rights education (Revised ed.). Council of Europe Publishing. Available at:
[5] UNESCO, Office on Genocide Prevention and the Responsibility to Protect. (2023). Addressing hate speech through education: a guide for policy-makers. UNESCO. Available at:https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000384872.
[6] UNESCO, Office on Genocide Prevention and the Responsibility to Protect. (2023). Addressing hate speech through education: a guide for policy-makers. UNESCO. Available at: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000384872.
[7] European Commission. (2022). Strategic approaches to embedding hate crime and hate speech training in national training programmes for law enforcement: a compass. Available at: https://commission.europa.eu/document/ee29b47f-fe11-47bb-8da1-f981fe5d8f2c_en.
[8] Pagella Política. (n.d.). Pagella Politica – Homepage. https://pagellapolitica.it/; Facta. (n.d.). FACTA.EU – Science-based journalism for democracy. https://facta.eu/.
[9] Maldita. (n.d.). Portada · Maldita.es. https://maldita.es/.
[10] Dąbkowski, J., Grzemny, D. & Rangel, V. (2025). Hatedemics. Educational Toolkit. Available at: https://hatedemics.smartcommunitylab.it/toolkit/toolkit_en.pdf.
[11] Pizzi, F. (2022). Online hate speech: Education as prevention. Journal of Inclusive Methodology and Technology in Learning and Teaching, 2(1). Available at: https://inclusiveteaching.it/index.php/inclusiveteaching/article/view/26; UNESCO, Office on Genocide Prevention and the Responsibility to Protect. (2023). Addressing hate speech through education: a guide for policy-makers. UNESCO. Available at: https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000384872.
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Keywords
hate speech education, media literacy, digital resilience, disinformation training, counter-narratives, prebunking, European fact-checking, human rights education





